Quizás el alcohol no sea la respuesta, pero a veces ayuda a que me olvide de la pregunta. A la mañana siguiente ataca acompañado de un terrible dolor de cabeza, resaca. Y me doy cuenta de que tú eres la respuesta a todas las preguntas. Pero por la noche se me vuelve a olvidar la pregunta y tú ya no existes. Solo un ratito, hasta la mañana siguiente. Cuando vuelves para darme cuenta de que sigues siendo la respuesta. Un bucle. Donde no existes y otras te recuerdo demasiado, donde a veces te olvido y otras que creo que no sé seguir sin ti.
martes, 14 de febrero de 2012
I shouldn't lie tonight, so the next few words are true.
Recuerdo cuando estábamos los dos sobre el césped, en aquel parque, un caluroso día de verano, yo mirándote y tu sentado encima de mi, mirándome a los ojos. Yo respirando tu aliento cada vez que hablabas, tú alimentándote de mi mirada llena de palabras. Yo agarrada a tu cuello y tu apoyando las manos sobre la hierba. Y entonces, todo oscureció. Ni un beso más, ni una palabra más. Los días se llenaron de silencios en los que se dijo todo, porque no había nada que decir, nada que explicar, nada que llenase el vacío que nos dejó el amor al marcharse. El 14 de Febrero se convirtió en un día más y París perdió todo su significado. A partir de ahí, me llené de alcohol, de besos sin amor y de noches sin calor, sin tu calor.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario