jueves, 22 de diciembre de 2011

Breathing in snowflakes

Hoy podría recordarse cómo uno de los días más fríos del invierno. No porqué estemos a x grados bajo cero, como suele pasar por mi preciosa Zaragoza, sino porque hoy el frío me recuerda lo que es no tenerte a mi lado. La gente camina feliz y alegre, la Navidad cada vez está mas cerca y todos malgastan el dinero con el que a duras penas llegan a fin de mes, sólo para hacer felices a los que quieren.
La iluminación navideña de las calles se refleja en sus caras, acentuando su sonrisa, sus manos entrelazadas o una simple risa de esas en las que no puedes pensar en otra cosa más que en reír y reír. Yo camino por la Plaza España, con las manos en los bolsillos, la música bien alta y mirando a la gente y su forma en la que son felices. Me gustaría llevar mi Nikon y capturar una a una las miles de situaciones diferentes y mirarlas con detenimiento al llegar a casa... Pero sin darme cuenta, acabo mirando al suelo y caigo en la cuenta de que lo último que me apetece es ver a la gente sonreír cuando yo no puedo ni siquiera fingirlo.
Maldita nostalgia, maldita tristeza y maldita tu sonrisa que hace que se pare el mundo. Maldito invierno que me recuerda tu calor y hace que me dé cuenta de que sin ti soy como esa canción: "Como Manhattan sin sus torres elevadas, como Venecia sin agua."

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