martes, 26 de junio de 2012

¿Qué te ha pasado, princesa?


"-No eres feliz, te conozco.
-Tú también tienes problemas.
-Lo sé, pero siento que la gente que conozco y mi familia, necesitan mi fuerza para poder apoyarse en mi y salir adelante. Aunque muchas veces piense que soy yo la que no puede seguir, sé que es lo que debo hacer. Por ellos. Por ti también.
-¿Y así eres feliz?
-No, pero de esa manera consigo que los demás sí lo sean. Ya tienen demasiados problemas como para que se paren a escuchar los míos propios.
-¿Cuándo has madurado? ¿Cuándo has crecido tan deprisa?
-Por desgracia, tuve que hacerlo hace mucho tiempo. Pero hay veces en las que no tengo nada que decir o, simplemente, no se paran a escucharme."


"¿Qué te ha pasado, princesa? Que no te veo sonreír."

domingo, 17 de junio de 2012

No one's there to save her.

Sólo se le ocurre mirar a su alrededor y ver a la gente que le rodea. Aun así, se siente sola. Ve que todos avanzan con su vida, la encaminan hacia donde ellos quieren. Pero, ¿Ella?.. Ella sólo llora porque está estancada y no sabe cómo hacer para poder salir. Tampoco hay nadie que la ayude. ¿Por qué? Porque, aun rodeada de gente, nadie haría nada por ella.
Se da cuenta de algo. Si se fuese, a nadie le importaría. ¿Sabéis por qué? Porque lo ha dicho, ha dicho que se quiere ir y, ¿Quién le ha pedido que se quede? Absolutamente nadie.
Eso es sentirse solo y ser consciente de ello.

martes, 12 de junio de 2012

domingo, 10 de junio de 2012

Stay strong.

Es por la noche y se sienta en la cama mirando la luna por la ventana con un aire nostálgico. Ella misma se repite que no pasa nada, que todo está bien. Se engaña y lo sabe. Pero, cuando sientes que no te queda nada, ¿Qué otra cosa puede hacer más que intentar sacar un poco de ese trocito de esperanza que dejó guardado en un rincón secreto de su confuso interior? Lucha con uñas y dientes, rasga la cerradura pero esta se resiste a salir así que se da por vencida y apoya su cabeza en la mullida almohada que ha sido pañuelo de sus lágrimas durante muchos años. Cierra sus ojos después de deslizarse dentro de las sábanas, intenta repetirse que no pasa nada, que todo está bien. Se vuelve a engañar. Mañana tendrá que volver a luchar para salir del pozo tan profundo en el que se encuentra.
A pesar de que sabe que la vida no le ha regalado nunca nada bueno, por lo menos resiste. Lucha y se mantiene fuerte. Aunque, la verdad, es que no sabe por qué lo hace.